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Newsweek Argentina

La Newsweek de esta semana obviamente no le escapa al debate del momento, la adopción en el matrimonio gay,y lo plantea como portada. ¿Vos tenes tu postura?


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Matrimonio Gay, el debate en Twitter

Momento clave para la historia del pueblo argentino. Como sociedad, como democracia y como una manifestación hacía los derechos humanos de todas las personas. Por estas horas se está debatiendo en el Senado el proyecto de ley sobre el Matrimonio Gay, que viene con media sanción de Diputados y que podría convertirse hoy en ley. El debate es amplio y con diferentes aristas, lo cierto es que promete terminar entrada la madrugada. En el caso de que no se apruebe, el proyecto volvería a Diputados pero no podrá ser tratado en el transcurso de un año. Celebridades y personalidades de todo el mundo, caso de Ricky Martin, se han pronunciado a favor de la ley a través de las redes sociales. En Twitter el debate se armó desde temprano, incluso antes de que comenzara la sesión en el Senado, allá por el mediodía. Ayer fue el turno de las marchas a favor y en contra y cada ciudadano expresó sus sentimientos e inquietudes con respecto al tema, que como les cuento está en su momento mas alta. Desde acá los invito a participar y seguir todas las alternativas de este momento que puede convertirse en un antes y un después para el país.

Ricky Martin, quien hace poco declarara abiertamente su condición homosexual, apoyo desde su cuenta de Twitter a la ley en Argentina: #Argentina vamos!Los mismos derechos con los mismos nombres para tod@s. #GAYMARIAGE #HumanRights #MatrimonioGay#DerechosHumanoshace cerca de 9 horas via web

  • Si queres seguir el debate por Twitter, hacelo con el hashtag oficial #matrimoniogay
  • Seguí en vivo el debate en el senado en el site de La Nación
  • Todos tenemos derechos, todos somos iguales. Visitá este blog

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A pesar del dolor, hoy elijo volver a creer

George Blanco

Voy a tratar de escribir. Aunque les aviso que se me hace muy difícil, lo era antes y lo es mas ahora. Pero en esto de adaptarnos y agachar la cabeza en los momentos duros, es la forma mas honesta que encontré, aun despojandome de mi línea periodística. Y es dificil porque me invade la tristeza y me golpea la desilusión. Pero poco puedo hacer a la hora de construir análisis espontáneos y apresurados. Trabajo tendran los fríos calculistas que se encargan de eso cuando suena el pitazo final. No soy competente y mis análisis se sucederán a medida que pasen los días, hoy ni puedo. Hoy hablo de lo que senti, y perdonen por tanta pasion, espero que sepan disculparme.

Cuando quienes practican las tácticas me cuentan de sus seguridades, no puedo mas que envidiarlos sanamente. Y mas aun cuando son aquellos jueces de ocasión los que juzgan con la que, para ellos, es la varita correcta. La justicia, me enseñaron, es parte del pueblo. Y hoy yo no se que pensar, si tengo justicia porque un conjunto de personas me devolvió la ilusión o si en cambio, me negaron la posibilidad de volver a estar en una semifinal después de 20 años. ¿Que pensará el resto? Y aqui les pido disulpas por segunda vez: creo en la primera opción y me hago cargo de estas lagrimas.

Y me tildaran de iluso, quienes no se atrevan a soñar. Mientras quienes pregonan la razón como medida del equilibrio reirán en mi cara, subestimando lo que siento, como si acaso fuera una cuestión aparte. Y quiero que sepan que si es así, no lo puedo cambiar y es una consecuencia de creer en algo que durante un mes se convirtió en una razón de ser. Por respeto, sería irresponsable tocar una herida que tiene horas de sangrado.

Y Otamendi hoy no anduvo en la función que le atribuyeron, Messi no tuvo socio y Di Maria no tuvo precisión en el ultimo toque, entre otras fallas del partido. ¿Que hubiese pasado si se mantenía a Veron en los once que comenzaron? ¿O si se le daba una chance a Pastore? Y habrá mil preguntas mas. Lo concreto es que perdimos con un gran equipo, señores. Yo pensé que se podía revertir, pero fue tarde. Y debo estarles eternamente agradecidos, muchachos, porque dejaron todo. Desde el 12 de junio me entregue a esta ilusión que se resguardo en el inconsciente, pidiendo permiso por salir y sabiendo de sus virtudes y desventajas. Oportunistas que se vean en la obligación de cumplir con sus metas para llegar al premio quizás estén capacitados para remarcar en su justa medida lo bueno y lo malo, pero yo me guío por lo que vi en la cancha: once tipos con hambre de gloria que lucharon hasta el final. Por otro lado, seriamos necios si en adelante no ajustáramos lo que hasta acá logramos y nos animáramos a cambiar ciertas cuestiones, a plantear revoluciones internas que a la vez estén acompañadas de una evolución. Desde dirigentes (el primer gran eslabón) hasta jugadores. Se vienen procesos de maduración en múltiples aspectos y esperemos que de esto, también se aprenda. No es el objeto de estos párrafos empezar a análizar esos puntos. Ya habrá tiempo para hacerlo.

Soy consecuente con el camino que elegí y escribo esto desde ese lugar. Aquel que me cautivo y no con un sistema o una escuela de pensamiento, sino con sentimientos. Ayer elegí, hoy pago. Y en todo caso prefiero ser víctima de aquella decisión que bien se pudo haber concretado -por si hay resultadistas leyendo esto- pero que finalmente no pudo ser. Creí en una etapa de superación de obstáculos que de antemano presentaba características que se animaron a catalogar como “irreversibles”.

En estos párrafos no debo manchar eso que tengo hoy que se llama honor, me recuerdo. Porque me sentí parte de una lucha, con lo que implica ese sentido de pertenencia. A veces, nosotros los seres humanos caminamos sin pertenecer a ningún lado. Quizás así se llega a viejos y hasta se tiene servida una copa del mundo, para emparentarlo con el tema. Pero pocas veces se pertenece.

Vos, Diego, hiciste de esto algo especial. Lograste en mi que vuelva a amar a una camiseta con fervor, que cante y que te acompañe en cada paso. Les enseñaste a esos muchachos que se podía, que aquello que para muchos era una utopia hace dos meses, hoy estuviera cerca de hacerse realidad. Y no pudiste, y la culpa es tuya. Y nuestra y de todos, por oficiar de cómplices de algo que debió ajustarse en otros tiempos. Pero vos la sabes llevar, lo has hecho siempre como también has logrado cosas que solo logran los inmortales. Pero vuelvo a lo primero, y es que hiciste que vuelva a soñar y que lo sienta propio, incluso en un momento de mi vida donde me enfrento a riesgos y emociones profundas, vos me dijiste que se podía.

Y necesito decir todo lo que siento hacia ese mito que en mi vida tomo forma de héroe de película cuando inocentemente me detuve en su historia. Cuando me contaron que ganaste un mundial solo, cuando me mostraron cada una de tus proezas en los clubes donde estuviste. O aquel que sin querer se convirtió en villano a mis 8 años, cuando me toco verlo a papa destrozado después del doping. O cuando lo vi por primera y única vez en una cancha, tres años después. Te vi llorar frente a la 12 mientras besabas los colores y entendí cuanto te habías equivocado, pero que si lo habías hecho era porque vivías intensamente la vida y amabas con toda tu alma aquello que te la dio: la pelota. Y fue cuando comprendí por primera vez que si no vamos a riesgo de equivocarnos, poco es lo que podemos llevarnos. Aquella tarde de despedida, mi llanto fue una muestra de que había caído a tus pies y que ya nada seria igual en mi vida como hincha. Te volví a encontrar en un palco con lagrimas en los ojos mientras veías al equipo de tus amores y me dije que estaba ante algo imposible de evaluar para mi. Un autentico fenómeno que, en buenas y malas, me generaba algo especial. Hoy, con los colores de tu alma y por los que diste la vida, tuviste otra caída de la que no tengo dudas te levantaras.

Me siento abatido pero con la necesidad de volver a intentar aquello que alguna vez nos negaron. Y en 2014 las vuvuzelas tendan forma de tambores y el aliento será de samba, mientras ellos vuelven a luchar, yo me sentiré orgulloso de haberles entregado mi fe. Y podré recordar este momento como fuente de inspiración en una nuevo desafío que me inquieta pero que ya es motivo de mis días. Quizás la balanza deba equilibrarse y aquello que faltó en el capítulo Sudafrica 2010, en Brasil deberá aparecer, aunque la esencia parece haber llegado para quedarse. Los corazones comenzaran a latir fuerte y dejaran de hacerlo cuando se vuelvan a encontrar, y ya no tendremos mas opciones que hacerlo realidad.

Y el destino podrá serme esquivo pero en todos los casos no debo permitirme dejar de confiar en el. Volví a tener esperanzas, ganas de luchar, de encontrar ese camino e intentarlo hasta el final. Vi recuperar el espíritu y la motivación. A pesar del dolor, hoy puedo decir que volví a creer.

Hasta la próxima.

  • Si queres ver la cobertura de canchallena de lo que fue el impresionante regreso de la Selección en Ezeiza, seguí este link.
  • Maximo Tell también escribió en su blog unas palabras cargadas de sentimiento, miralas acá.

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Que te pasa Schweinsteiger, ¿estás nervioso?

Schweinsteiger se hace el picante y bardea a los argentinos antes del sábado. Yo diría que te ocupes de cuidarte la espalda, Bastian. No sea cosa que tu chica de pelo dorado se encariñe con la platea.
Mira que gauchita como les alcanza la cerveza…

Fotos: Gauyo (La Nación)

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¡Hay que alentar a la Selección!

Muy buena campaña de Italcred, una canción bien pegadiza, alegre y con mucha onda, de la mano de “Amar Azul”. Porque mas que nunca, los muchachos de Diego necesitan de nuestro aliento. Argentina, ¡el sábado tenes que ganar!

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Sensaciones: Sudáfrica en marcha

*George Blanco (@georgeblanco)

Me toco empezar a ver la fiesta inaugural de Sudáfrica 2010 desde un bar mientras con Maximo Tell degustabamos unas buenas empanadas.

Antes que nada, una vez mas me sorprendió la pureza con la que actuaban los sudafricanos ante tanta cámara. Una sorpresa que ya no debería serlo teniendo en cuenta los últimos días, en los que el asombro por lo que comienza mañana se dejaba ver en todos los rincones del país. Los antecedentes son inobjetables, y es que Sudáfrica es un país golpeado. Golpeado por la pobreza, pero mas azotado por el mal mas grande que jamás haya conocido la humanidad: la discriminación. Ver esos rostros bañados de felicidad en su estado mas honesto, no tiene precio. Los miles de millones que destino el gobierno africano para organizar esta copa del mundo no solucionaran ninguno de estos estigmas mencionados anteriormente, pero servirán para enfrentar esta nueva etapa de la humanidad en la que los seres humanos estamos cada vez mas cerca de entender que somos todos iguales. Serán el antes y después de la historia entre deporte y sociedad, que tuvo su acercamiento mas reciente precisamente en este pais y con uno de los líderes que cambio el curso de la historia del mundo, Nelson Mandela.

En aquel histórico partido de rugby en el Ellis Park de Johannesburgo (donde debuta la selección de Diego), cuando corría el año 1995, Mandela les habló a los sudafricanos y el corazón predominó por sobre la segregación. Incluso antes, desde aquella cárcel del odio en la que injustamente le toco estar, Mandela pensó en una ideal lleno de amor y aceptación, libre de prejuicios y en libertad, aquello que justamente a el le faltaba. Con nada hizo todo y mucho mas y se convirtió en una leyenda viviente, que interpreto con éxito Morgan Freeman en Invictus. Aquella famosa frase de ese día glorioso para el mundo; “El deporte tiene el poder de unir y motivar a los pueblos” parece estar hecha a la perfección para este nuevo partido.  Hoy, 15 años después de aquella final  el proceso continúa, pero estamos un paso mas cerca.

Sudáfrica 2010 es un triunfo en todo sentido. Es la comunión de aquellos que lucharon por una nación y lograron hacerla. Hasta me arriesgó a decir que este mundial es un acto de fe muy grande de todos y quienes hacen el fútbol, aún con sus cuestiones dudosas. Prefiero creerlo así porque tengo esperanzas. Y no estoy hablando solo de FIFA, sino de todos los que amamos el deporte. Por fin pudimos demostrarnos que todos somos parte de lo mismo, y que las barreras ya no son lo que eran. El desafío, construir a partir de esto una sociedad mas justa en todos los aspectos.

A las palabras oficiales de Joseph Blatter inaugurando el mundial, le siguió la fiesta. Disfruté del color de la gente y de algunos de los artistas que pasaron por el escenario del estadio de los Orlando Pirates, aunque me hubiese gustado mas diversidad en cuanto a los numeros musicales. Black Eyed Peas no me dejó nada que no sepa, por el contrario puso mas en duda mi consideración hacia las actuaciones en vivo de Fergie & Cia.

¡Cuanto disfruto de Alicia Keys! Ademas de que su imagen es limpia y descontracturada, se nota una cierta madurez musical que asombra. Lo que hace es realmente emocionante y me remite a las grandes figuras del R&B y el Soul, que seguramente daban vueltas por Soweto festejando el triunfo de los pueblos y cantando esas estrofas de redención.

De Juanes no tengo mucho para decir, solo que lo que me produce es aburrimiento y nada mas, aunque su presentación fue correcta. Sepan disculpar tanta subjetividad en estas lineas. K’naan interpretó Waving Flag, la canción del mundial, a estas alturas muy masiva y con buena recepción el la gente. Debo decir que me emocione,y hasta pensé que era cosa del destino, que quizás tenia guardado un lugar en mi memoria para este tema…en fin, es temprano para hacer conjeturas. Solo digo que me paso algo diferente.

Todos esperaban a la que apareció alrededor de las 5 de la tarde hora argentina: Shakira y su Waka Waka, una obra sin mucha pre-produccion pero entretenida y con el color suficiente para explotar el lado mas marketinero de este mundial. La colombiana, vestida para la ocasión por Roberto Cavalli, desplegó su movimiento de caderas en su tercera aparición en mundiales (otra que aburre), despues de cantar en el inicio y final del mundial de Alemania. El baile de las muchas sudafricanas que la acompañaron le aportaron un toque de frescura que dio por sentado que (y en esto le doy la derecha) Shakira une culturas y se amolda a la perfección a donde le toque actuar. Además le sumo un hit como Hips don’t Lie, boom en Alemania 2006, como para ratificar porque esta ahí.

El final fue con el Nobel de la Paz, Desmond Tutu, que hizo vibrar a las 40 mil personas presentes con un “Este Mundial lo dedicamos a todos los hombres que hicieron posible este país. ¡Viva Mandela!. Clarito, Sudáfrica es mas que nunca el mundial de ese país y de todos, quienes mañana a partir de las 9 de la mañana veremos como la historia del deporte vuelve a ser parte del progreso de la humanidad.

  • Fotos: AP

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¿Que nombre le cabe a esta leyenda?

Estoy cansado. No hace mucho que llegue a casa después de un largo día, que incluyo, entre otras cosas, escribir varios artículos para este sitio. Resulta que no puedo parecer indiferente ante esto que acaba de suceder hace instantes. No puedo ni quiero. Pero, ¿Como hago? ¿Hay palabras? ¿Alcanzan las descripciones? ¿Que titulo le pongo? Preguntas, incomodas, sin respuesta visible. Llego a la conclusión de que no, de que no puedo hacer oídos sordos a lo que paso con vos, Martín.

No puedo hacerme el boludo, si hace un rato nomas grite con desahogo tu gol 219, la marca que te serviría para superar a Cherro como máximo goleador de Boca. Como si hiciera falta, una marca de mierda, un numero, un partido, un gol, para demostrar lo que le diste, le das, y le darás eternamente a Boca. En parte, esas fantasías disfrazadas de estadísticas las inventamos nosotros, los periodistas. Pero no hermano, no hacen falta, vendemos humo, creeme, hay muchos a los que les encanta vender humo.

Capricho o no llego ese tan ansiado gol. Para mi fue uno mas. Como tambien lo fue el 220. Digo, mire a mi papa y a mis hermanos con una sonrisa, y para mis adentros pensé cuanto amo a Boca, cuanto me hace feliz, cuanto me haces feliz. Despues viene esto, perdoname. Las guirnaldas, los foros y sitios a reventar de gente felicitándote por tus goles, vuelve la discusión sobre si renovarte o no, que vos o Román, o que: ¿Diego te llevara a Sudafrica? y muchas cosas mas, vos sabes. Perdonanos, no sabemos lo que hacemos.

Soy injusto y tribunero, esto lo tendría que haber escrito antes. Ultimamente hago mucha autocritica, me reprocho bastante. Me sirve para la próxima, ¿No? Como te sirvió a vos, cuando no la metías y el Virrey te dijo que te pararas en el primer palo y cambiaras la trayectoria del balón con la cabeza. ¡Que cabeceador resultaste ser! Atrás quedaron la rotura de ligamento en el fatal partido contra el sabalero, aquella noche del penal, o cuando se te cayo el muro del estadio por ir a festejar un gol con los hinchas del Villareal. Y los momentos lindos, no me alcanzan para contarlos. Los goles a River, incluido el tercero, el de tu vuelta, por los cuartos de la Copa, o aquel de cabeza bajo la lluvia en el Monumental. Y tantos otros… El gol al Rojo de media-cancha, con Ustari metiéndose al arco con pelota y todo; tus goles de chilena, de derecha, de zurda, con la rodilla, acostado, parado, de culo, con lo que venga. Con lo que venga, si. Ese mas reciente en el tiempo, cuando Montoya “despejo el peligro”, recto, a media altura, y ahí estabas, loco. Ahí estabas, cabeza al frente, visión al máximo, un calculo milimétrico, pusiste el testazo para impulsar el balón al arco. Montoya volvía, Velez estaba todo arriba. Allá, en la tercera bandeja vieron como se les colaba. Toda la Bombonera se arrodillo a tus pies. Lagrimas, Martín. Después, para que todos puedan experimentar la pasión de tu entrega, le regalaste a tu país una alegría -y la clasificación- frente a Perú, en un gol épico, bajo la lluvia, con sesenta mil almas de testigo. La pasión de ese héroe recibido hace rato, al que inmerecidamente le llego el reconocimiento tarde. Eso también te hicimos, Loco.

Y resulta que ya no puedo seguir. Perdoname, tenia que cumplir. Te pido disculpas por haber resultado un oportunista, un injusto. Pero es que sos tan grande, que me cuesta verte. Estrellas en un cielo que siempre puede verse cuando las tormentas se disipan. O cuando el sol sale. Vos, sos mas grande. Mas grande que los 219, mas grande que los 220 o que los 156154151, carajo, vos sos mas grande que todos esos números de mierda. Pero hoy, ya nadie puede discutirte. Ya nadie puede hacer oídos sordos a la leyenda. Martin Palermo.

George Blanco


Imágenes: AFP/Telam

Especial Multimedia: Canchallena.com

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