Lindsay Lohan y la eterna rehabilitación

*George Blanco

Si hay alguien que no puede faltar en n&w es Lindsay Lohan. Te seguimos los pasos, Lilo. Es por eso que, atentos a todo lo que te ocurra, le contamos a la mucha gente que esta pendiente de tus ¿excentricidades? ¿enfermedades? ¿como llamarlo? que es lo que te pasa. Lo último de la actriz que prometía mucho pero no logró nada, sucedió esta madrugada, cuando Lindsay salió de la carcel de Lynwood, al sur de Los Angeles, donde cumplió una sentencia por violar su libertad condicional en una causa por manejar alcoholizada y drogada. Claro que las chicas de Hollywood hacen lo que quieren y una condena que era de 90 días, se redujo a 13. Los argumentos no son claros, pero en principio desde el condado de LA manifestaron que Lindsay ya esta “lista para rehabilitación” y que el tratamiento que le espera busca recuperarla de su adicción a las anfetaminas, el alcohol y los complejos de bipolaridad. Completito, aunque la misma Lindsay ya pasó por esa situación en 2007 y “no logra recuperarse”. El tiempo dirá si no habría sido mejor guardar a Lohan los 90 días en cárcel para que aprenda, y dejar de lado los flashes de la justica yanqui. En todo caso habrá que preguntarle a Lindsay que es lo que le hubiese gustado que hicieran con ella…

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El fenómeno que se convierte en…¿locura?

*George Blanco

A estas alturas ya es sabido que Twitter es el fenómeno comunicacional del momento. Respecto a eso, fue Cristina Perez (Telefe) quien escribió al respecto. Pero la idea de que el pajarito se convierta en el único capaz de conectar mundos y vidas a través de 140 caracteres e incluso pueda multiplicar la existencia de esas vidas en “otras” (sí, la vida 2.0), ha tomado rumbos insospechados.

Dos ejemplos de los últimos tiempos que demuestran, por un lado la adicción en los usuarios y por el otro la creación de productos que inherentes a la necesidad del hombre, en este caso de tuitear. El primero, el Aj Fiesta 2011, un auto revolucionario pero no desde su fisonomía (es apenas una evolución del clásico Fiesta), sino desde el concepto que presenta y que ya es furor: el auto que tuitea. Ahí, en el timeline público “escribe” cuáles son sus sensaciones (“estoy tranquilo, no tengo prisa por hacer los próximos 70 km”) y estados de conducir. Un navegador automático y programado,  capacidad tecnológica mediante, pone en 140 caracteres todo lo que le ocurre. Aunque claro, sería una terrible boludes si no tuviera segunda parte. El experimento está pensado para que los usuarios puedan tuitear exclusivamente desde el dispositivo del automóvil sin mayor esfuerzo, como si el iPhone o el BlackBerry generaran un desgaste. Las ideas se vuelven cercanas a la obsesión, aunque puede que la necesidad constante de abrir la red aunque sea para ver como corren las cosas que escriben en tu timeline sea tal, o bien que este en plena formación a partir de cosas como la generada en este caso por Ford.

Es decír, ¿se ven tuiteando desde el auto? Parece un cuento posible. Por el momento aquellas necesidades de las que hablamos anteriormente, se ven reflejadas en todos los niveles. Desde el usuario que está tranquilo en su casa, con amigos o tomando un café y “necesita” postear, hasta el canciller Hector Timerman, generosamente apodado por Dario Gallo, de Perfil, como “Twitterman”. Ok, lo llamemos así. Twitterman no discrimina momentos para tuitear y exponer su postura respecto al reciente enfrentamiento con el periodista Leuco, para intercambiar ideas con sus “amigos” o para monitorear las actividades 2.0 del ejercito K. Lo usa todo el tiempo e incluso en su bio sugiere que “quien quiera comunicarse conmigo les pido que lo hagan por Twitter”. Y el es solo un ejemplo.

Timerman es solo uno de los tantos que no pueden dejar el pajarito ni un momento. Algunos lo hacen por una cuestión comunicacional, otros por camaradería, o por el simple hecho de contarle a sus contactos “que es lo que hace o piensa en ese momento”, mientras que estan los que lo hacen por el simple hecho de que la distracción y la quietud puede ser un vicio peligroso pero placentero. Habrá que ver como el mercado afronta estas inquietudes, aunque en todo caso quien tiene la oportunidad de convertir a Twitter en el invento comunicacional mas revolucionario de los últimos cincuenta años, es el hombre. El hombre con sus usos, siempre y cuando sus fines sean con ese objetivo: el de la palabra. Mas allá de todo, la adicción está instalada y si no se puede erradicar, habrá que controlarla, en el limite mas cercano a la locura.

Foto Hector Timerman: Perfil.com

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El chicle mas efectivo del mundo

La talentosa Victoria Hertel asume el compromiso de ser modelo publicitaria en la nueva campaña de Topline,“Arroba”, y esto sucede:

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Un aparente disco eterno

Ensayo irresponsable sobre Travesti, de Daniel Melero.

Por Germán Arrascaeta (@gron)

El tipo sale en la portada muy barbado, con un aspecto que, por lo menos, podríamos definir de raro. La foto refiere a un intelectual de izquierdas, de ésos que abrazan utopías irrealizables. Pero también sugiere a un joven sindicalista que se niega a convertirse en un burócrata funcional.

La portada es de un disco que lleva por título Travesti. Y el tipo en cuestión, con camisa de colectivero desprendida hasta el pecho, es Víctor Ponieman, propietario del sello discográfico Rándom. Lo curioso es que el modelo ojeroso y semi pelado no es el solista que suscribe la obra. ¿Pero de quién es el disco, entonces? El nombre está en tipografía marrón sobre fondo verde: Daniel Melero. Es el mismo que en La Falda ‘86 se bancó el set completo de Los Encargados, nave insignia del techno pop argentino, esquivando choclazos. Tal cual, una lluvia de milhos quenchi clausurada con la siguiente frase: “Parece que hay que dar la cara para recibir la agresión que los opresores no recibieron”.

Melero es el mismo que fundó el sello Catálogo Incierto (¡qué pedazo de nombre, my God) para editar grupos imposibles por la industria a mediados – fines de los ‘80. Por esa etiqueta salió el casete Noches agitadas en el cementerio de los primeros Todos Tus Muertos, que tenía una versión escalofriante de El féretro (“toda la recámara olía a muerte”) y otra del Tango traidor, en la que el grupo, sólo punk caliente por entonces, se tiraba contra los yuppies potenciales que gustaban de “lindas chicas, afiliadas a Franja Morada”.

Catálogo incierto, además, editó otro casete de Los Corrosivos, algo así como Bauhaus procesado por Dead Kennedys, que tenía un tema perturbador sobre el desplazamiento de nuestros viejos. “¡¡¡Acomoda sus horarios a tus circunstancias!!!”, acusaban Los Corrosivos a quienes ya tenían a sus padres como carne de geriátrico.

Daniel Melero es el que publicó esas obras incómodas. Y es el primero que hizo un disco con  instrumentación completa bajada de Internet (Tecno), ya en el nuevo siglo, mientras intercambiaba archivos entre anarquistas sonoros de todo el mundo. Claro que su CV tiene otras tantas puertas, pero aquí nos ocupa su capacidad de sorpresa, el modo en que logra desconcertar.

¿Acaso no es eso el rock? Además del cínico que se construye para el estímulo de instintos básicos (el rock del que gustan quienes tiraron los choclos de La Falda), hay otro rock en el que manda el desconcierto por desprecio de lo obvio. Un rock que complota dentro del rock. El rock de Daniel Melero.

Travesti es un ejemplo categórico: La tapa descripta, un título sobre algo que podríamos llamar ilusión de género (un hombre empeñado en lucir como una mujer; o viceversa, según una definición que se viene) y once canciones de folk elástico, acústico. La definición que la Real Academia Española tiene de travesti es “persona que, por inclinación natural o como parte de un espectáculo, se viste con ropas del sexo contrario”. Persona dice, no mujer. Así, una mujer también puede travestirse de hombre.

Si nos amparamos en esta definición, y en el impacto visual que genera la tapa de Travesti (el disco), quedaría la impresión que Daniel Melero adhiere a la segunda opción. El intelectual o el sindicalista que aparenta Ponieman, es una mujer, en realidad. Apenas una interpretación sobre una obra que, muy probablemente, se llama como se llama porque travesti era una palabra en boga en el contexto de una oferta de sexo creciente en la zona de Palermo Viejo, pre Hollywood, Soho, Bagdad y Dead.

Puede haber pasado que Melero, una vez con el master en sus manos, haya elegido el título pensando algo así como “¿qué es lo más glamoroso que puedo oponer a esta foto ordinaria pero muy expresiva de mi amigo Víctor?”; y entonces se le vino a la mente travesti, una “persona” que exacerba el juego de los signos con tal de aparentar ser del sexo opuesto. En la tapa está Ponieman, pero en la contra, como así también en las últimas dos páginas del booklet está el mismo Daniel. Una de las páginas es de papel con peso promedio de booklet; la otra, no: es la foto sobre papel manteca, ése que se usa para calcar. La foto es del pecho para arriba. Y allí se lo ve a Daniel fumando un pucho y con un gesto muy concentrado, pero no mirando a cámara. ¿Es este otro manifiesto sobre las apariencias? No “parece”. Es lo que es: Daniel Melero esquivando la exacerbación del ego. Daniel complotando con la fulguración que supone representar la palabra travesti. Daniel incomodando el alcance conceptual de su propia obra. Porque no se trata de una exageración de la masculinidad, pero tampoco todo lo contrario. Es el punto muerto gestual de un ser viviente.

A esta confusión simbólica ayudan los “enlaces textuales” de Pablo Schanton en la doble central del booklet, expuestos sobre diseños de Alejandro Ros que, en rigor, son fotografías rectangulares de espacios de una casa, con los vértices recortados. A un costado de una araña de lámparas, por ejemplo, se lee, de arriba para abajo: “Días buenos / De a poco / Mejor / Siempre / Justo a tiempo / Mañana / Al fin”. Y debajo, de izquierda a derecha: “Tu voz, tu imagen, tu mirada, tu libro, tus cosas, tu destino. Todo puede hablarte de todo”. Eso, todo puede hablarte de todo. Ahí esta la clave: Todo puede hablarnos de todo, tal como exuda la canción que cierra Travesti (Todo), en la que convergen los pliegues de la piel de Roxana, partículas de polvo, la mirada de un niño, la indiferencia de una pava, huellas húmedas del techo, nubes de otros cielos. “Pero siempre llega la mañana, justo a tiempo”, repite como un mantra Melero al final, casi como única atadura del mundo real. Acaso sea por esto que Daniel Melero se empeñe en estar entre nuestras cosas, a juzgar por el track 3. Quiere que lo observemos y disparemos sugerencias disparatadas, como las expuestas en este texto.

Se intentó contactar a Daniel Melero para que ofrezca sus propias interpretaciones sobre Travesti. El primer intento fue de lo más inoportuno: el músico recibió la llamada el sábado 12 de enero, el día de su cumpleaños y el de la muerte de Gabriel “Gabo” Manelli, bajista de Babasónicos que participó en el disco, más precisamente en los temas Nena mía, Real y En mi alma. “Por favor, llamame el lunes”, fue la súplica. Y el 14 de enero de 2008, sí tuvo el tiempo y el ánimo como para decir: “los discos revolucionarios terminan convirtiéndose en clásicos. Creo que con Travesti va a pasar eso, pero los ’90 todavía están muy cerca; no hay perspectiva en relación a esa época”.

– Dame una fundamentación sobre “Travesti”

– Hace tanto que no lo oigo, que no sé si me pertenece. Haceme preguntas puntuales.

– Bueno, es curiosa la foto de la tapa.

– Estábamos en un lugar de fotos para documentos. Buscábamos que no fuera una foto con producción. La idea era que la producción fuera la falta absoluta de arte. Quería a una persona totalmente común en la tapa. Porque el concepto era que todos somos travestis y que lo que mostramos, en realidad, es una puesta en escena para afrontar nuestro rol en el mundo. Alrededor de eso, Ponieman tenía miedo de que si poníamos la foto de una persona cualquiera, ésta podría llegar a hacernos un juicio. Y yo le dije “el único que no nos va hacer un juicio sos vos”. Y lo convencí.

-Travesti es una palabra con especial proliferación en los noventas, cuando los travestis empezaron a ofrecer sexo en Palermo y el rock de acá empezaba a insinuar un discurso de fractura.

– Esos travestis son una categoría de travestismo. Un señor con traje también lo es. Todos usan el disfraz que se atreven y desean. Somos capas infinitas de cosas que hacen perder nuestro verdadero ser. Por otro lado, no hago muchas diferenciaciones entre sesentas, setentas, ochentas, noventas, 2014. En general, toda la música de rock… No tenemos perspectiva todavía. Toda la música de rock, es música de fines de siglo XX. Estamos tan cerca de todo. En otras épocas no existía el caudal informativo que liga y (re) circula en este momento. Es como analizar si Beethoven estaba influido por tal década o tal expresión… Para mí es un archivo que dice “Música del siglo XVIII.

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Un desvirtuado Eclipse

*Milly Bianchiman

Las ganas de disfrutar como se debe, de una de las películas que mas esperaba ver, me llevo a  sufrir varios días con tal de no tener que escuchar los gritos desaforados de mocosas revolucionadas hormonalmente, desesperadas por cólera que les produce un vampiro, no tan atractivo para mi gusto y un lobo que realmente deja solo suspiros.

Eclipse, la tercera parte de la saga de Crepúsculo, en donde como no, Bella otra vez se encuentra en peligro y Seattle se encuentra rodeada de asesinatos inexplicables para los humanos. En el mientras tanto la protagonista, debe poner sus pensamientos en claro y decidir entre su amor por Edward el vampiro, o su amistad con Jacob el lobo. Tengan en cuanta que soy una gran fanática, mezquina y egoísta en cuanto hablamos de la saga de Crepúsculo, una vieja seguidora de los libros que desearía a veces  no fuera tan famosa por estos días, así no tener que compartir sus personajes, y he aquí mis pensamientos.

El mayor problema que encuentro es como se han distorsionado los hechos en la historia, faltando bastante el respeto al libro. Mas allá de eso, las escenas resultan estáticas y repetitivas, algo aburridas rematadas casi al final con las escenas de acción bastante pobres. Las situaciones que Melissa Rosenberg escribe para el guión tal cual como están en el libro, exhiben la ironía, la gracia destacando las notas acidas de sus personajes, contagiando de humor a su público. Pero no me resultan del todo satisfactorias; la historia no necesitaba de estos cambios innecesarios para producir incrementos mayores en la taquilla. Con su estructura original bastaba, y eso lo demuestra el sello de Best Seller en el libro. No es imposible adaptar correctamente una historia en un tiempo de dos horas de película.

En Eclipse hay una historia detrás del trío amoroso y la doncella que necesita ser rescatada mucho mas interesante en donde se ven involucrados neófitos extremadamente fuertes y veloces, clanes de vampiros, peleas entre especies, algún tipo de conspiración oculta que lamentablemente se resuelve en pocas imágenes para darle un break  a la sosedad y lo empalagoso, que no deja de hacer que las espectadoras suspiren y griten, y sus acompañantes alaben a los protagonistas masculinos.

David Slade un director no dedicado a los culebrones que viene dejando Hollywood obviamente termina reprimiéndose y no mostrando lo mejor de si como lo hace con Hard Candy. Todo me señala que los culpables son los productores. Pasar en cosas por alto, como malos maquillajes, una mala fotografía que llevan a que los vampiros se vean con ojos naranjas en vez de dorados entre otras cosas,  y no quiero seguir entrando en detalles para no resultar pesada nomás. De las actuaciones mejor ni hablar, las interpretaciones de Robert Pattinson, Kristen Stewart y Taylor Lautner son empujadas al extremo dejándolos en una posición de ridículo. Me extraña la critica de Los Ángeles Times que dice: “Finalmente, Stewart, Pattinson y Lautner descubrieron la forma de dar vida a estos personajes. Y lo hicieron de una manera brillante unos (Kristen y Robert) y efectiva otros (Lautner)”. Una, les pagaron para decir esto o dos, definitivamente no vimos la misma película.

Tenía la plena confianza de que iba a escuchar muy buena música creada por el ganador de varios Oscars, Howard Shore, y no resulto erróneo mi pensamiento. Pone emoción y adrenalina a las escenas de forma correcta. Pero no puedo con mi genio, mi memoria no me falla, soy muy detallista y por esto, hasta a quienes mas admiro tengo que criticar, porque resulta que Howard usa melodías muy similares en la escena en donde los neófitos van a en busca de los Cullens y Bella, a la que creo para los personajes Nazgûl en el Señor de los Anillos. Ojo Howard, porque yo te estoy escuchando siempre! Aparte de esto, veo como una falta no incluir en la saga un tema en común como Bella`s Lullaby por ejemplo, aunque esta vez incluyeron Clair de Lune de Debussy, algo muy clasico en la historia.

Eclipse va más allá de lo que pueda tolerar y permitir a pesar de que este bajo el hechizo de los libros. Aquella vez primera con Catherine Hardwicke, fui tolerable y simpatice con la formación de los personajes, y  porque además  la película poseía el aura que los lectores encontramos en la saga, pero esta vez, no me cegué. Y la razón fue porque mi parte favorita resulta siendo desvirtuada totalmente para convertirse en un mero producto para adolescentes creado para fomentar y agravar más aun la fiebre por Twilight.

Veremos hasta donde serán capaces de llegar con las adaptaciones restantes pertenecientes al cuarto y último libro Amanecer.

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Newsweek Argentina

La Newsweek de esta semana obviamente no le escapa al debate del momento, la adopción en el matrimonio gay,y lo plantea como portada. ¿Vos tenes tu postura?


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Hoy, este es un país mas libre

*George Blanco

Quizás es el contraste perfecto del marco en que se dio el debate de la lucha por la igualdad. Lo grisáceo de una sociedad fría que prefirió mirar hacía un costado, y que hoy, después de mucho tiempo acepto ver los colores que le proponían. Hoy el matrimonio entre personas del mismo sexo es ley, logrando el reconocimiento de nuestros representantes políticos. Para quien lo dudaba, la confirmación llega en un tiempo de reflexiones y de corazones que necesitan abrirse, con el solo objeto de restaurar el amor como principio de todas las cosas.

De nada sirve este avance en la igualdad si no lo practicamos en la calle, en casa, en el laburo, en la universidad y en la vida como ciudadanos. Hoy la libertad es palabra mayor y estamos ante una oportunidad histórica: la de empezar a ser mejores personas, mas justas. Es el reto mas importante, y debemos hacerle homenaje en todos los aspectos de nuestras vidas. Para quienes apoyábamos las causas de los homosexuales, esto nos confirma que el progreso es posible. Para quienes no lo hacían, puede que sea este un momento de replanteos y de dejar de lado diferencias.

Argentina es el décimo país en el mundo que adopta esta ley, y el primero en América Latina. El planeta se ha hecho eco de lo que paso anoche y Argentina le ha demostrado que es una sociedad madura y que representa al pueblo como tal. Porque el pueblo es de todos. Ahora quedan muchos otros temas por resolver, como la Ley de Glaciares que hoy se aprobó en Diputados y que si no tiene veto puede ser sancionada definitivamente por lo senadores, en lo que sería un gran avance por controlar la actividad minera y reducir los costes del calentamiento global en la patagonia. Uno de nuestros recursos mas importantes y del que tanto nos gusta alardear frente a los turistas, los glaciares, están en juego.

Ese será otro capítulo clave y no menor de la participación ciudadana, con debates enriquecedores y poniendo en juego todo nuestro espíritu crítico. Ojala que estemos a la altura. Les dejo a ustedes el poder de encontrar los temas que nos aquejan como sociedad, seguramente todos los tenemos y si los buscamos, estan a la vuelta de la esquina. Empecemos por cambiarlos nosotros.

Foto: Javier Fuentes

  • Javier Fuentes es fotógrafo profesional y desde el comienzo cubrió con su lente todas las alternativas de la lucha de los homosexuales por sus derechos. Responsable y ético, Javier y la pasión por las fotos encontraron anoche la alegría de retratar el momento histórico de la aprobación. Hace poco pusimos fotos de el en n&w, y es un honor contar con el. Mira todas las fotos de anoche y sus laburos en general en su página de Facebook

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