Primer paso: la esperanza

*George Blanco (@georgeblanco)

10:59 de la mañana: ¡¿Sos boludo?! ¡Te voy a matar!

Así comenzó esa mañana del 12 de junio, que quedara para siempre en el recuerdo de todos aquellos que amamos el fútbol y de alguna manera podemos contar lo que nos pasa. Mas allá de las hipótesis y del mismos resultado, fue un día glorioso.

Si les digo que a las 11, un minuto después de la puteada a mi amigo (fue a comprar las cosas para el asado y no llegaba a su casa para abrirnos la puerta) mire el cielo buscando calma a mi ansiedad y las nubes que antes estaban ahí ahora se estaban disipando con una velocidad asombrosa, quizás me tilden de demagogo, pero el hecho es que fue así. En ese momento no le preste atención, pero una vez adentro de la casa comprendí porque esas nubes habían dejado paso al cielo reluciente.

Es que la selección de Diego ya estaba en la cancha. Y nos emocionamos todos, y empezamos a alentar, y desplegamos el trapo de Huracán de Barrio La France, club cordobés del cual somos hinchas y que tiene en su simpatizante mas ilustre a Hector Baldassi, (mientras subo este post está dirigiendo su primer partido en Sudáfrica, Ghana-Serbia). Dejamos el carbón y el fernet en la mesa y nos pusimos cómodos en un amplio sofá que por momentos se pareció a la popular de cualquier club.

La selección de Diego y la primera foto de la formación en cancha

El trapo de Huracan, de Barrio La France, Córdoba

Nos quisimos morir cuando el Pipita no pudo meterla en su primera chance, pero el desahogo llego al toque, cuando de un córner de la Bruja nació ese centro que derivo en la cabeza del Gringo Heinze, en un tremendo golazo. Lo había dicho Diego: “El primer gol de Argentina va a llegar de pelota parada”. Tenia razón, una vez mas. El Gringo demostró con hechos porque tiene que estar entre los 11 y porque es tan necesario. Si en algún momento se lo cuestiono y se lo cuestiona, al menos desde este lado, no es por mala leche sino por un animo de construir un debate que en todo caso se corone con una actuación como la de hoy. Punto.

El Gringo Heinze ya metio el cabezazo demoledor

¡Que hijo de puta este Enyema! se escucho después de la primer gran atajada con mano cambiada incluida (para un cuadro) que impidió el gol de Messi. Lionel, el mismo al que le pedíamos que rindiera en la selección como lo hacia en el Barça, nos deslumbro a todos y lo sentimos mas nuestro que nunca. Ah, y jugo como en el Barça, solo que sin Xavi y con la celeste y blanca. ¿Acaso no es mejor? Esa capacidad de asombro es la que nos permitió esperarlo, confirmarlo y depositar esperanzas en el pibe de Rosario, que esta claro que puede ser el mejor de la historia. Hoy, sin hacer goles, comenzó a escribir el capítulo.

Puteamos a Samuel por esa pelota que perdió (disculpanos muro, sabrás entendernos), aplaudimos a rabiar a Carlitos por su entrega y le pedimos mas a Veron. Y otra vez Enyema sacando una pelota increíble, carajo. Así nos fuimos al entretiempo. Minutos que sirvieron para poner a punto el fuego y tirar las carnes al asador, mientras preparabamos otra jarra de fernet.

¿Se nota?

Volvieron los muchachos y otra vez Messi era el que mas proponía. Encarando, tocando, yendo a buscar la descarga, ganando en velocidad… Jonas siguió con dudas pero su imagen luchando una pelota será una de los emblemas de esta selección. La Bruja siguió sin aparecer y a Di Maria es probable que le hayan pasado factura los nervios del debut o que quizás no se sintió cómodo con el sistema, además de que la pelota casi no le llego. Masche cumplía como siempre y el fondo, aunque debe corregir muchas cosas, se mostró atento. Mención para Romero y sus puños defendiendo la ilusión. El mensaje había sido claro: hoy había que ganar, como sea.

¡Se los dije! Diego festeja, nosotros lo bancamos

Lionel fue el que todos queríamos ver

Aún así no lo cerrábamos y temimos lo peor, eso que después dijo Diego en conferencia: “Cuando no haces los goles en el arco de enfrente te los hacen a vos”. Nos encomendamos y por suerte eso no paso. Pitazo final, algunas lagrimas de emoción, abrazos, gritos de aliento y otra vez, como durante todo el partido, muchos cantos. Solo que esta vez, potenciados por haber dado con éxito el primer paso hacia ese sueño que nos desvela: la copa.

El asado se hizo y llovieron las anécdotas de mundiales y futuros pronósticos para Sudáfrica. Se cargo el fernet nuevamente y empezamos la previa de Inglaterra-Estados Unidos, cuando la ilusión ya se había apoderado de nosotros.

Heinze inicia el festejo, la alegria empieza a ser solo argentina

Coco, luminoso. ¡Como en el 86!

Imágenes: Reuters/George Blanco

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cronicas, Deporte, Historias, Sudáfrica 2010, Sueños

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s