Sí. Viene Metallica…

*Por George Blanco

“Viene Metallica. El domingo 24 de enero una de las bandas mas grandes del mundo pisaría Córdoba.”

Lo había visto en twitter. Después se había filtrado por un comentario cercano. Ese 31 de diciembre de 2009, lo primero que hice al ver semejante rumor (publicado en un sitio oficial) fue llamarlo a mi hermano a que chequeara con sus propios ojos lo que los míos aun no podían creer.
Yo: boludo, lee…
H: No puede ser cierto…

Sin salír de mi asombro, lo llame a mi mejor amigo:

Yo: Que haces man, ya estas en Cruz del eje? Bueno, te tengo un regalito de fin de año, Papa Noel se demoro unos días…
Simon: Jaja, si, ya estoy en la casa de mi abuela. Culiado, no me asustes…
Yo: Cuándo volves de Brasil?
Simon: El 21, cerca de esa fecha. Pero boludo, dale decime lo del regalo !
Yo: Metallica. Vas a ver a Metallica en Cordoba. Feliz año !

Con Simon, mi mejor amigo de toda la vida, la cosa viene mas o menos así; amigos desde los 13 años, se puede decir que conocí el heavy metal y el rock gracias a el. A mi me gustaba otra cosa, era mas pop, pero este chabon me mostró la posta. Me hacia escuchar Maiden, Metallica, pero tambiénU2 y los Stones, era increible su amplia visión del Rock&Roll. Aunque había una banda que literalmente le volaba la cabeza, unos pibes que lo desvelaban, y que hace poco cumplió el sueño de verlos en vivo. Esos pibes, unos tales Angus Young y Brian Johnson se hacían llamar AC/DC.
Con Simon pasamos muchas. A los 14 nos empezó a caber el ñu metal. Yo veía mucho MTV y ahi rotaban todo el día Limp Bizkit, Korn, Staind, Slipknot y mas cacofónicos los Deftones. Tenía una colección entera de Rolling Stone, no me perdía una. Empeze a escuchar mucho de Ozzy, en parte por el reality que hacia para MTV, y carajo, ahí me entere de que ese loco hijo de puta había inventado el heavy metal como se lo conoce hoy, y había escrito grandes páginas en la historia del rock. “Algun día quiero ver a una de estas bandas” le había dicho a Simon.

Mas tarde empezamos a hacernos eco de los veranos californianos con Blink 182, mientras crecíamos viendo que la vida no era como la esperábamos. Era aún mas hermosa. Eramos pendejos que la pasábamos bien, amábamos la música. En ese rejunte de cosas, nunca me voy a olvidar cuando a los 15 el loco Dec me regalo algo que aún conservo, y que con esta noticia tomo mas relevancia.
Dec: tropical, bolichero (le encantaba bardearme porque me gustaba salir) tenés que escuchar esto:
Yo: Jaja, como te gusta bardearme, a ver…
El loco Dec me regalo un casette. Medio podrido por afuera, uno de los famosos y celebres TDK, apenas si tenía una cinta. La cinta decía: Metallica-Black Album.
De ese casette salió una marca en la adolescencia de alguien que, sin buscar la perfección musical, quiso rodearse de pasión y devoción por algo que lo acercara a la verdad. El álbum negro de alguna manera representaba eso. Ese casette lo hacia. Era amigos, cervezas, zapadas improvisadas y buenos recuerdos. Era la adolescencia mas pura. De esa reliquia nació el metal para mi. Me empezaron a copar las bandas heavy nacionales, Hermetica y Iorio particularmente. Almafuerte se convirtió en una especie de icono para en mi juventud. Me marco, mal. Ricardo Iorio era mi ídolo. Era mi consejo preferido a la hora de estar bien, de estar mal. Espere mucho para verlo en vivo, hasta que llego el día: segundo Cosquin rock, Almafuerte nos encontró abrazados a mi y a Simon, hasta derramar las lagrimas mas sentidas. Mi papa, con su escaso conocimiento del tema, me estaba esperando en la platea, para abrazarme. Esa noche, mi Papa me había llevado a ver a mi ídolo. Estaban a mi lado, el y Simon, sin saber que eran el eslabón de inicio de algo que tendría un segundo capítulo.

Todo había nacido con aquel Album negro. Ese disco había sido probablemente un nexo, una conexión.
Después llego Oscár (amigo de papa) y sus regalos: discos de Iron Maiden y el ReLoad de Metallica. Aprendí a escuchar ese disco tan cuestionado, a pesar de que las glorias del metal le daban con un caño. Yo no veia mal que intentaran reinventarse, hacer discos mas experimentales. Pero claro, los que lo criticaban tenian sus razones. Yo no habia vivido en la epoca del Black Album ni de Master of Puppets y menos de Kill’em all. Respeté aquello, pero tambien me di cuenta de que eran Metallica y como tales, podian hacer lo que se les cantara las pelotas que el mundo iba a saber comprenderlos-y perdonarlos-.

Cuando empezaba a creer que esos cuatro tipos eran invencibles, se fue Jason Newsted de la banda. Lo viví con profunda decepción. No era fan, pero me habían desilusionado. Cuándo todos pensaban que la leyenda llegaba a su fín, llego el furioso y desprolijo St. Anger y la alarma de que estaban vivos comenzó a sonar. Pero otra vez los fantasmas. Esa primavera de 2003 los sepulto definitivamente en mi mente cuando me enteré de que habían cancelado el tour latinoamericano. No iba a asistir de todas formas, pero me puse en la piel de los miles de fans que esperaban que Hetfield, Lars y Cia. los hicieran sentir bien. Bueno, otra vez pensé: “habra revancha, ellos sabran perdonarlos, despues de todo es Metallica”.

Durante ese tiempo por mis oídos habían pasado desde el rock chabon hasta el hip hop. Habian logrado llenarme, pero tenía una deuda pendiente. Nada había sido musicalmente hablando, lo que había sido el rock y el heavy metal para mi. Nunca sentí devoción pero se me ponía la piel de gallina cuando Hetfield rugía, o cuando escuchaba como Lars le pegaba a sus bombos. Es la misma adrenalina que sentí cuando hacia la cola para sacar la tan ansiada entrada para el domingo 24. Padres con sus hijos, chicas, jóvenes, viejos, generacioes enteras, devotos del metal y del rock en general, tipos que concluían en una única reflexión: “Nunca te imaginas ver a esta banda acá. Es un sueño que cuesta creer que va a ser verdad. No man, no es real”

Esa mañana nos levantamos a las siete. Tomamos un bondi y después un taxi hasta el Orfeo. Mi viejo nos había dicho que teníamos que limpiar la pileta (verano en Córdoba) para poder llevarla. Ese seis de enero le deje una nota: “Pa, limpiamos la pile a la vuelta. Puede esperar. Viene Metallica a Cordoba, nos vamos a sacar las entradas”
A las 21:00 hs del seis de enero,después de un día entero de cola,llegamos a boletería. Sacamos 5 entradas. Mi hermano, yo, mi tío, Simon y mi viejo. Esa noche, revisando que estuvieran a salvo, me di cuenta de que no iba a ver a los cuatro jinetes solo como espectador o como fan. No, no era suficiente. Los iba a ver y sentir como periodista. Iba a poder contarlo, cronicarlo, retratarlo. La vida me estaba dando una oportunidad magnifica, pense. Debo considerarme muy afortundado.

Esa noche, la pileta aún estaba vacía y llena de mierda, pero teniamos las entradas para ver a una de las bandas que cambio el curso de la historia del Rock. Mi amigo de toda la vida, mi tio, mi hermano y mi viejo a mi lado. Había llegado esa tan ansiada segunda oportunidad y esta vez iba a poder contarlo.

Metallica, "Death Magnetic world tour"

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1 comentario

Archivado bajo Musica y vida

Una respuesta a “Sí. Viene Metallica…

  1. Dec

    Aguante el metal amigos… que sea el sustento de nuestras almas…amen

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